La vida no es vida, si no tienes unas buenas puntillas!!! jajaja
No hay cosa mas preciosa y delicada, que los encajes, puntillas, blondas… en todos sus colores, tamaños y anchuras. Además las antiguas son.. tan especiales, con ese color amarillento del paso del tiempo y sus manchas. Te transportan a las mercerías de Paris, plagadas de mujeres elegantes comprando preciosidades.
Pues como digo, me encantan y además tengo bastantes, no lo voy a negar, pero es que las uso muchísimo para todas mis creaciones.
Aquí os enseño una caja que he decorado y que me flipa como ha quedado. La he preparado para guardar esos tesoros que ves dentro, un montón de puntillas antiquísimas que he conseguido y que no pueden tener mejor sitio para ser guardadas!.









Me encantan las puntillas, y esta forma de tenerlas almacenadas es supero original y queda espectacular como decoración en un rinconcito de nuestro espacio creativo.